
Comprar de noche, arrepentirse de día
El carrito de la medianoche tiene otra lógica. No es maldad del algoritmo: es cansancio.
La regla más útil que conocemos es la de las doce horas: si al día siguiente la prenda sigue pareciendo necesaria, la compras. La mayoría de las veces, no sigue.

Sirve también guardar en favoritos en vez de pagar. En ANNA la lista queda con el precio del día y te avisamos si baja, así el deseo se enfría sin perder la oportunidad.
Si a las doce horas sigue pareciendo necesaria, cómprala.

Y si compraste de más, el catálogo funciona en los dos sentidos: publicar lo que no usaste recupera parte del gasto y ordena la próxima decisión.
- Categoría
- Filosofía
- Autor
- Camila Rojas
- Publicada
- 2 de diciembre, 2025
- Tiempo de lectura
- 1 min de lectura

